LA IMPORTANCIA ECOLÓGICA DE LOS COCODRILOS


Los cocodrilos son depredadores situados al final de la cadena alimentaria, cuya importancia ecológica ha quedado bien establecida.
Si disminuye la población de caimanes del Amazonas Central se altera todo el equilibrio ecológico. Los nativos se han dado cuenta que esta disminución se traduce en una menor captura de peces en sus redes.
Los estudios que se han llevado a cabo han resultado que cuantos menos cocodrilos hay, menos peces se consiguen. Esta paradoja se explica porque sus excrementos, ricos en ácidos, bases y sales, después de disolverse en el agua, se dividen en partículas ionizadas, enriqueciendo a los ríos con electrolitos, necesarios para las plantas verdes porque con ellos sintetizan las materias orgánicas vegetales. La desaparición de los caimanes, al perturbar la renovación de la cadena alimentaria, resultaría nefasto para los peces.
Durante la estación seca, cuando el agua es escasa, los cocodrilos chapotean en los charcos más o menos profundos. Estos producen nubes de barro pobladas de organismos microscópicos, logrando así preservar el biotopo acuático, que beneficia a la vegetación.
Está comprobado que cuando una población de cocodrilos disminuye en una determinada zona de forma persistente, puede considerarse que existe una indicación de una perturbación fatal del ecosistema.